Nuestra historia

Una pasión que pasa de generación en generación

La historia de Picadero El Abuelo es la historia de una familia, una finca y toda una vida dedicada a los caballos.

Juan Alonso Macías Hernández compartiendo su afición por los caballos con una nueva generación
Juan Alonso Macías Hernández · Fundador de Picadero El Abuelo
El fundador

Juan Alonso Macías Hernández

«La afición me viene de mi padre y de mi abuelo».

Juan Alonso comenzó su relación con los caballos en el pueblo, en una antigua casa de su padre. Fue él quien le enseñó a montar, a cuidarlos y a comprender que el buen trato al caballo se construye cada día.

Así nació una pasión familiar que, con los años, se convertiría en su forma de vida.

Los comienzos

De una finca de olivos a un hogar para los caballos

Picadero El Abuelo nació en una finca que había pertenecido a su abuelo. Todos la conocían como la finca El Abuelo, y ese nombre quedó para siempre unido al proyecto.

Juan Alonso empezó con muy poco. Arrancó los olivos, preparó el terreno y levantó la primera nave. Después llegaron, uno a uno, los boxes, la pista y el resto de las instalaciones.

Los comienzos fueron duros: el acceso era difícil y había pocos caballos. Pero la paciencia, el esfuerzo y una afición muy profunda hicieron crecer el picadero paso a paso.

Nuestra manera de trabajar

Cuidado sencillo, serio y cercano

01

Limpieza

Espacios cuidados y rutinas responsables para que cada caballo viva en buenas condiciones.

02

Buena alimentación

Juan Alonso lo resume de forma directa: limpieza y caballos fuertes, sanos y bien alimentados.

03

Equilibrio

En las clases, la base es aprender un buen asiento, ganar seguridad y encontrar el equilibrio con el caballo.

«Picadero El Abuelo es mi vida».

Hoy, el sueño de Juan Alonso es seguir construyendo relaciones de confianza y recibir a buenos clientes que compartan el respeto y el cariño por los caballos.

VEN A CONOCERNOS