Limpieza
Espacios cuidados y rutinas responsables para que cada caballo viva en buenas condiciones.
La historia de Picadero El Abuelo es la historia de una familia, una finca y toda una vida dedicada a los caballos.

«La afición me viene de mi padre y de mi abuelo».
Juan Alonso comenzó su relación con los caballos en el pueblo, en una antigua casa de su padre. Fue él quien le enseñó a montar, a cuidarlos y a comprender que el buen trato al caballo se construye cada día.
Así nació una pasión familiar que, con los años, se convertiría en su forma de vida.
Picadero El Abuelo nació en una finca que había pertenecido a su abuelo. Todos la conocían como la finca El Abuelo, y ese nombre quedó para siempre unido al proyecto.
Juan Alonso empezó con muy poco. Arrancó los olivos, preparó el terreno y levantó la primera nave. Después llegaron, uno a uno, los boxes, la pista y el resto de las instalaciones.
Los comienzos fueron duros: el acceso era difícil y había pocos caballos. Pero la paciencia, el esfuerzo y una afición muy profunda hicieron crecer el picadero paso a paso.
Espacios cuidados y rutinas responsables para que cada caballo viva en buenas condiciones.
Juan Alonso lo resume de forma directa: limpieza y caballos fuertes, sanos y bien alimentados.
En las clases, la base es aprender un buen asiento, ganar seguridad y encontrar el equilibrio con el caballo.
«Picadero El Abuelo es mi vida».
Hoy, el sueño de Juan Alonso es seguir construyendo relaciones de confianza y recibir a buenos clientes que compartan el respeto y el cariño por los caballos.
VEN A CONOCERNOS